
65 jóvenes chilenos fueron seleccionados por el CPEIP (Centro de Perfeccionamiento Experimentación e Investigaciones Pedagógicas) para ir a Francia en el marco de un programa de asistencia de español que consiste en reforzar la enseñanza de este idioma en los colegios. Una experiencia profesional y sobre todo humana que ya ha permitido a 680 chilenos expatriarse hacia Francia.
Sofía Navarrete chilena de 24 años, aún cuando todavía está en Chile, ya casi tiene la cabeza en Francia. La joven estudiante de teatro, integra el grupo de 65 jóvenes seleccionados por el CPEIP, para el programa de asistentes lingüísticos 2010-2011. La misión de « asistente de español » se resume en asistir a un profesor de español, 12 horas por semana durante un año escolar, proponiendo una serie de actividades pedagógicas principalmente centradas en la práctica oral de la lengua. Este programa es uno de los pilares de la cooperación cultural y lingüística franco-chilena. Es el fruto de un acuerdo firmado en 2002 entre el Ministerio de Educación de Chile (MINEDUC) y el Ministerio de Educación francés. En 9 años más de 680 jóvenes estudiantes o jóvenes diplomados chilenos se han visto beneficiados con este programa.
Este programa se puede resumir así: conocer Francia, transmitir su cultura y su idioma y paralelamente realizar un proyecto profesional enriquecedor. ¿Su objetivo? Favorecer el intercambio cultural entre Francia y Chile y permitir a unos y otros enriquecerse con las riquezas del país de acogida. “La apertura de espíritu y la polivalencia son cualidades esenciales, muy requeridas en el mundo del trabajo de hoy”, insiste Philippe Valéry, Consejero Cultural de la Embajada de Francia. “Su misión como asistentes de lengua es representar al país, su cultura, sus tradiciones. El plus para los asistentes es volver dominando un idioma: una gran ventaja para el futuro profesional”, dijo para terminar su discurso.
Temor al « clima social actual »
Para Inti Baeza, 27 años, estudiante de arquitectura que partirá a Toulouse dentro de algunas semanas, no es su primera experiencia en Francia. “Hace dos años fui por 6 meses a Bordeaux en el marco de un intercambio universitario, me encantó”, recuerda el joven. “Esta vez voy con una mirada diferente sobre esta futura experiencia. Pienso que dejaré un poco las fiestas para aprovechar mejor las riquezas culturales del país. Para mi es una suerte poder caminar por la calle y observar una iglesia gótica o romana”, sonríe. El año próximo el joven piensa ir más allá en su periplo europeo: “Tengo el proyecto de ir a estudiar un master en arte que divide los cursos entre tres países diferentes: Suiza, Bélgica y Francia”. Makarena Bushtihan, 28 años es profesora de español de colegio, también desearía ir a estudiar a Francia después de este año como asistente de español: “Me gustaría hacer un doctorado de lenguas allá. Es importante para mi como profesora ver como funciona el sistema educacional en un país europeo”. Sin embargo, la joven es un poco menos confiada y confiesa tener temor de ciertas barreras culturales y lingüísticas, pero también “del clima social actual, un poco tenso. Las actuales medidas de expulsión de extranjeros en situación irregular, me preocupan”, a pesar de nuestra tentativa de escucharla en francés. ¡Y pensar que en apenas diez meses Makarena, Sofía, Inti y los otros, volverán a Chile perfectamente bilingües!
Céline Masfrand (www.lepetitjournal.com Santiago) martes 14 de septiembre de 2010.
Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas,
Camino Nido de Águila 14557, Lo Barnechea, Santiago.
Tel.: 56-2-4881700 ; cpeip@mineduc.cl ; www.cpeip.cl
Segun la ley nº 19.518, las empresas que tributan en Chile tienen derecho a reducir de sus impuestos hasta el 1% del total de las remuneraciones imponibles anuales de sus trabajadores, invirtiendo en capacitación. El OTIC Franco Chileno los apoya en la gestión óptima de este derecho.