Ingeniosa, providencial o iluminada, una empresa de comunicación, un fabricante de techos y un proveedor de energía, todos miembros de la Cámara de Comercio Franco-Chilena nos cuentan sus ideas solidarias puestas en práctica después del terremoto. Eficaces, concretas y rápidas, sus iniciativas los muestran como son.
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Surmedia: La ferretería da crédito
Agencia de comunicación y marketing
Para esta elegante empresa de relaciones públicas de la comuna de Providencia, al día siguiente del terremoto el desafío era doble: actuar rápido y bien, pero desmarcándose de lo « visto en la tele ». Así, a partir del lunes 1º de marzo, luego de una reunión, se decidió focalizar los esfuerzos en una sola comuna, poco mediatizada. Rápidamente, surgió un nombre: Longaví, pequeña ciudad de 28.000 habitantes de la región del Maule cuyo alcalde tenía contacto con uno de los miembros del equipo de Surmedia.
Pero una agencia de comunicación debe ser creativa. La recolección de fondos inmediatamente iniciada entre los clientes, relaciones y empleados tenía que tener un objetivo preciso. Considerando que la principal urgencia para los habitantes era reconstruir sus casas, se abrió un crédito en la ferretería de la ciudad con las donaciones recolectadas. Un poco como una lista de matrimonio depositada en una gran tienda; los novios compran lo que les parece útil, hasta el monto depositado. En Longaví, los regalos de los damnificados se transformaron en toldos, picotas, cemento, clavos, martillos…. Con lo que se devolvía la moral a los habitantes y …. al ferretero. Y para prolongar su presencia en la ciudad, Surmedia contempla, después de curar las heridas de las casas, sanar las del alma realizando una campaña de imagen de la ciudad y de sus habitantes. No para atraer a los turistas, falta mucho para eso, sino para devolver el orgullo a sus habitantes sacudidos.

Onduline: Reponiendo techos
Fabricante francés de techos en fibra de asfalto.
Para una empresa que fabrica techos y busca, después de un año de existencia de su filial, su espacio en el mercado chileno, el terremoto vale permite ser activo. Sobre todo cuando se ofrece un material ligero (entonces ideal para no sobrecargar la estructura en caso de sismo) y fabricado en Brasil (entonces no sufrió el 27-F). El resultado ha sido que desde el inicio de marzo, las ventas de Onduline han subido como flecha. Una consecuencia, para su director, Gonzalo Meza que no deja de recordar lo que pasó en Turquía después del terremoto de 1999 luego en Indonesia después del tsunami. Allá también Onduline participó activamente en la reconstrucción y después levantó vuelo en esos países. Mirando con perspectiva estas experiencias, la empresa reconoce una responsabilidad social. Así, a inicios de marzo, ofrecieron 7000 m2 de techos a ONG vinculadas a la reconstrucción. A la cabeza: “Un Techo para Chile” en donde un centenar de casas de emergencia fueron equipadas con estos techos fácilmente manipulables y fáciles de instalar y “World Vision” que pudo de esta forma equipar 50 casas en Coronel. La “Bomba Francia” de Concepción (estación de bomberos fundada por franceses y presente también en Valparaíso y Santiago), así como liceos franceses de regiones, también fue favorecida con este material. Pero la donación emblemática se sitúa en la Isla Juan Fernández (llamada “Robinson Crusoe”) decapitada por el tsunami y que Onduline se propone recubrir totalmente; escuelas, hospital, casas…al final, esta mítica isla a cerca de 700 Km. de las costas chilenas, podría ser un catálogo viviente para la empresa. El grupo de arquitectos que tomó a cargo su rehabilitación ve con muy buenos ojos la donación de este producto apreciado por ellos, tanto por sus cualidades técnicas, como estéticas, según dice su director. ¿Qué mejor que mostrar sus ventajas al aire libre, a profesionales que tenemos gran interés en seducir? ¡Es lo que se llama ganar ganar!

GDF Suez: Una hermosa «energía » solidaria
Número tres mundial de la energía
La compañía reaccionó muy pronto, el mismo 4 de marzo, envió cuatro camiones de 12 toneladas de productos no perecibles y frazadas hacia las comunas de Laja y de Yumbel, en coordinación con su alcalde (ver foto más abajo). Fueron las primeras señales de esperanza para los habitantes. Privados de electricidad, estas comunas fueron favorecidas por otro lado con estaciones portátiles puestas a disposición por su filial Edelnor (proveedor de electricidad en el norte de Chile) y de un equipo de seis técnicos (foto de la izquierda). Presentes todo el mes de marzo en el lugar, estos últimos pudieron reparar la iluminación pública, así como las instalaciones eléctricas en las salas de computadores de las escuelas, de la casa de la cultura y de los edificios municipales… No llegaron con las manos vacías, el material aportado incluía tanto generadores (6) como 50 faroles públicos, ampolletas….Sus colegas bomberos de Tocopilla, cinco, se ofrecieron como voluntarios para ir un mes al servicio de la población a la zona de Cauquenes. Para la Teletón, la compañía encontró una forma astuta de estimular las donaciones de sus empleados duplicando cada una de los montos entregados, llevando así a 100 millones el monto global.
Finalmente, se construirán 100 casas en Puente Perales (Comuna de Laja) gracias a los materiales que la compañía se comprometió a entregar, después de un peritaje de los terrenos.
Segun la ley nº 19.518, las empresas que tributan en Chile tienen derecho a reducir de sus impuestos hasta el 1% del total de las remuneraciones imponibles anuales de sus trabajadores, invirtiendo en capacitación. El OTIC Franco Chileno los apoya en la gestión óptima de este derecho.