¿Cómo ha respondido el consulado a la situación de crisis? ¿Qué se ha previsto hacer después del terremoto? Le petit Journal se reunió con Frédérick Schmütz, Cónsul de Francia.
Las zonas más afectadas son prioritarias
« El expatriado francés que llega a Chile debe estar consciente de que está a punto de instalarse en uno de los países más sísmicos del mundo" nos recuerda Frédérick Schmütz, Cónsul de Francia. Por esta razón es imperativo que todos los franceses llegados al país se registren en el consulado. Actualmente, son 11.000. Estos franceses “oficiales” (el procedimiento de registro no es obligatorio, pero altamente recomendable), reciben un folleto explicativo con los procedimientos previstos por el gobierno en caso de emergencia. Sin embargo, nunca es realmente posible prepararse para una catástrofe de esta magnitud y “todo sistema tiene sus límites”, nos recuerda el Cónsul.
La gestión inmediata de la crisis
Así, algunos franceses estaban sorprendidos de no haber sido contactados al día siguiente del 27 de febrero: « Los responsables de sector no fueron activados ni en Santiago ni en el norte del país. El terremoto también afectó a nuestros sistemas de telecomunicaciones, somos muy pocos. La capital se vio menos afectada que Concepción o Talca, por lo tanto les dimos preferencia a los habitantes de la región del Bío-Bío y del Maule.
Como las líneas telefónicas estaban cortadas, era imposible hacerse una idea de la magnitud de los daños, por lo tanto partimos inmediatamente al sur con el fin de ayudar lo mejor posible a los Franceses instalados en la zona y establecer un balance para el Quai d’Orsay.
Antes de que llegara la ayuda de Francia, el consulado envió víveres de primera necesidad y, lo más importante para las poblaciones que en ese minuto estaban aisladas, un grupo electrógeno y un centro de comunicaciones instalado en el lycée de Concepción que permitió a los franceses tranquilizar a sus familias.
Paralelamente, la célula de crisis instalada en Santiago, ayudó a muchos viajeros franceses a reunirse con sus familias, a volver a Santiago en el caso de algunos, a encontrar un alojamiento complementario para los que seguían bloqueados en la capital y a dejar el país una vez que las vías aéreas fuero reabiertas.
« El rol del consulado es establecer un vínculo entre las comunidades Francesas instaladas en el territorio y Francia, a saber los expertos del Quai d'Orsay. Este vínculo sirve en primer lugar para definir las necesidades dentro de la emergencia" El consulado transmitió informes completos, pero concisos (obligado por las circunstancias) a la célula de crisis del Quai d’Orsay, con el fin de ayudarlos a determinar las prioridades y los recursos que serían dispuestos.
En este sentido el gobierno francés fue uno de los primeros países en enviar ayuda, principalmente en respuesta a las solicitudes específicas de la Moneda. « Concretamente, se envió un avión con un equipo de sismólogos y material de punta, con el fin de paliar la destrucción de los aparatos chilenos; una máquina de diálisis enviada directamente a lo que queda del hospital de Talca; carpas y purificadores de agua en respuesta a las primeras necesidades de urgencia; así como productos no perecibles que fueron distribuidos a la comunidad francesa de Concepción; luego a los chilenos".
A bordo se encontraban también 2 médicos, enviados específicamente para la comunidad francesa de avanzada edad o enfermos crónicos, privados de atención así como una psicóloga, que todavía se encuentra en la región del Bio-Bio donde los traumas son más importantes; 1 arquitecto civil de la ONG Arquitectos de Urgencia y dos ingenieros civiles también formaban parte de esta delegación. Después de haber inspeccionado los edificios del Estado francés y luego las propiedades privadas de los Franceses que lo solicitaban, estos tres últimos se han puesto ahora a disposición de todos en total colaboración con las autoridades chilenas para un trabajo de experticia y de ayuda a la reconstrucción.
¿Y mañana?
"Una vez que pase la situación de crisis, hay que pensar en las necesidades de las comunidades", agrega Eric Lavertu, Primer consejero del Cónsul.
« La gestión de los ciudadanos franceses en el extranjero es muy diferente de la que se aplica en Francia, ya que la prioridad son los ancianos, enfermos o discapacitados y los niños en situaciones familiares difíciles, es decir la población no activa.
Sin embargo, a medida que se vuelva a la normalidad, se implementará la ayuda para el resto de la población.
Con ocasión de la Teletón chilena, existe un proyecto para reunir fondos para la comunidad francesa afectada y el Cónsul precisa que en esta temporada de otorgamiento de becas, los casos serán estudiados en forma personalizada y las atribuciones considerarán los eventos sísmicos y su incidencia en los ingresos o viviendas de las familias.
Una vez que se establezca este balance, habrá que esperar la decisión del Quai d’Orsay que es el único capaz de enviar los recursos para paliar los problemas de los expatriados. Cada caso será sometido a la apreciación de la célula de crisis parisina que responderá y concederá los recursos según las necesidades expresadas.
Elodie Queffelec (www.lepetitjournal.com/Santiago) viernes 12 de marzo de 2010
http://www.france.cl/spip.php?article560 http://www.onemi.cl/
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