
Alma en el llano de Chajnantor
Chile está a punto de aglutinar más de la mitad de la observación astronómica mundial. En efecto, el país, ubicado bajo una buena estrella, presenta condiciones excepcionales de observación y atrae a científicos del mundo entero. La próxima llegada de 3 nuevos telescopios ultra modernos, provocará el desarrollo de la investigación científica nacional y de las ciencias vinculadas a la astronomía.
Chile tiene ya el 40% de las superficies de observación del planeta y en un futuro próximo, con tres nuevos mega proyectos recién firmados, concentrará la mitad de la observación astronómica del mundo, lo que estimulará la investigación científica : el Gran Telescopio de Estudios Sinópticos (LSST), llamado la « cámara fotográfica » más grande del mundo, será construido en la región de Coquimbo de aquí al 2017, el Telescopio Gigante de Magallanes (GMT), cuya instalación en el desierto de Atacama está previsto para el año 2018, y finalmente, el mayor proyecto de radio astronomía mundial, el Alma, ya en actividad en el llano del Chagnantor (2ª región) y cuyo objeto es observar los vestigios del Big Bang. Estará funcionando a toda su capacidad en el 2012.
A la búsqueda del ojo del universo
La expansión no se detiene ahí. Las islas Canarias y Chile se disputan actualmente el telescopio más grande del mundo, el E-ELT. Si se instala en el Cerro Armazones, (2ª región) dotará a Chile del 60% de la observación astronómica mundial y lo transformará en líder en la investigación de punta en este campo, cuyos dos principales objetivos son el estudio del origen del universo y el descubrimiento de la vida en otras galaxias.
Para Diego Mardones, astrónomo de la Universidad de Chile, las condiciones excepcionales del país han contribuido a la llegada de esta nueva instrumentación. “Por ejemplo, Alma será un proyecto único en el mundo. Se instala aquí porque las condiciones del Chagnantor son únicas. En efecto, si quisiéramos encontrar otro lugar como este habría que ir a la Antártica o al espacio.”
Estimular la ciencia chilena
Chile forma parte de los 12 primeros países del mundo en materia de investigación astronómica, resultado que considerando sus increíbles condiciones naturales y el acceso a las tecnologías de punta, puede ser mejorado. Ya que evidentemente si Chile recibe todos estos observatorios, los investigadores locales deben compartir los tiempos de observación con los astrónomos del mundo entero.
Para Nelson Padilla, astrónomo y profesor de la Universidad Católica, la llegada de varios proyectos en el país dará lugar a un desarrollo considerable de la astronomía a nivel nacional. Mardones sostiene que si el nivel de los profesionales es bueno, “hay que estimular los programas de estudios superiores, con el fin de que los chilenos puedan liderar la investigación sobre los nuevos telescopios”.
Reforzar el capital humano
La llegada de estas grandes estructuras no beneficia sólo a la astronomía, es por esto que las autoridades buscan atraer telescopios como el E-ELT para desarrollar otros campos relacionados con las ciencias. “Esta iniciativa representaría un impulso sin precedentes para la astronomía en Chile y las ciencias conexas tales como la ingeniería y la tecnología de la información”, explica la presidente de la CONICYT (Comisión Nacional Científica y Tecnológica), María Elena Boisier, precisando sin embargo que lo más importantes es el desarrollo del capital humano: los investigadores de alto nivel, estimulados por el aporte de esta tecnología.
Elodie QUEFFELEC según la Tercera (www.lepetitjournal.com - Santiago) Miércoles 21 de abril de 2010
Segun la ley nº 19.518, las empresas que tributan en Chile tienen derecho a reducir de sus impuestos hasta el 1% del total de las remuneraciones imponibles anuales de sus trabajadores, invirtiendo en capacitación. El OTIC Franco Chileno los apoya en la gestión óptima de este derecho.