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ECONOMÍA-Calidad de vida

¿Se puede medir la calidad de vida?

Considerando la incapacidad de las cifras para prevenir la crisis económica, ha sido necesario reflexionar sobre una nueva forma de evaluar nuestra prosperidad y nuestro futuro. Francia se lanzó a la cabeza de esta reflexión reuniendo a lo mejor de la élite económica mundial. El economista francés François Bourguignon vino a Chile para hablarnos de esto.

« La gente tiene la impresión de que los estadísticos son deshonestos. Y por otro lado, muchos se han preguntado si las estadísticas no son las culpables de la crisis económica ya que ellas no avisaron de su llegada e incluso la habrían ocultado con previsiones erradas.”, explica François Bourguignon.

Actual director de la Escuela de Economía de París* y ex economista en jefe de la Banca Mundial,  François Bourguignon participó en la Comisión Stiglitz, el 8 de enero de 2008. Esta Comisión nació de la iniciativa del Presidente Nicolas Sarkozy con el fin de responder a la inquietud que provoca la distancia entre lo que nos muestran las cifras y lo que constatamos realmente. El objetivo era la elaboración de nuevos indicadores de riqueza como la ANA o extensiones del PIB.

El economista francés animó una conferencia el jueves 6 de mayo, en el departamento de economía de la Universidad de Chile con el fin de analizar lo tratado durante esta Comisión.

¿Cuáles son los límites de nuestros indicadores actuales?
Actualmente, el indicador más ampliamente utilizado es el PIB (producto interno bruto). Ahora bien, el PIB mide la actividad del mercado pero ni los rendimientos económicos ni el progreso social. El aumento de las desigualdades, por ejemplo, reduce la pertinencia de las medidas estadísticas. El PIB por habitante no refleja la situación en la cual se encuentra la mayoría de los ciudadanos. Nadie se reconoce en un valor promedio.

Se identificaron tres grandes razones para explicar el abismo entre la  medida y la percepción de los fenómenos y a partir de ahora deben ser tomadas en cuenta:

• El bienestar económico:
Consideremos por ejemplo, un país que depende fuertemente de su producción minera o petrolera, y donde la parte de la producción de las empresas extranjeras aumenta regularmente: las ganancias de estas sociedades serían contabilizadas en el PIB. Sin embargo, la mayor parte de los beneficios son percibidos por las multinacionales que explotan los recursos en cuestión, pero sin aumentar el poder adquisitivo de los ciudadanos de ese país. En consecuencia, y particularmente desde el punto de vista de un país pobre en desarrollo, no es tanto el alza del PIB lo que importa sino mejorar el nivel de vida de los habitantes, es decir el bienestar económico de la población.
Entonces, para evaluar el nivel de vida es preferible medir el ingreso de las familias. Refleja la variación del poder adquisitivo de la población. Sin embargo, a partir de ahora se examinarán otros indicadores de ingresos, excluidos en general del ámbito de la contabilidad nacional, principalmente el valor de los servicios no mercantiles (la producción doméstica, los ingresos de transferencia…) y de los servicios públicos (colegios, seguro social…) así como el tiempo dedicado a las entretenciones. Estos aspectos deben ser medidos en forma cualitativa y el problema persiste, ya que no se sabe que valor atribuirle.

•    Aspectos no-económicos – Calidad de vida
Si bien acordamos decir que la vida no se resume al ingreso, ninguna definición del término “calidad de vida” recibe el acuerdo unánime. El objetivo de la Comisión en este campo no es acordar la definición de este término sino identificar los campos en los cuales podrían establecerse medidas creíbles. Se examinan entonces aspectos no económicos como la salud, la educación, la seguridad, la justicia, el  medio ambiente… ya que también son factores de desarrollo socio-económicos. Los economistas se abocan a tratar de buscar la forma de agregar todas estas dimensiones a las medidas estadísticas.
Actualmente, la nueva tendencia es la medición de grado de felicidad: ¿Se siente usted más feliz que el año pasado? Pero este enfoque considera percepciones y discursos subjetivos, un método de medición difícilmente adecuado para evaluar de forma objetiva la calidad de vida.

•    Desarrollo sustentable y medio ambiente
La sustentabilidad en estricto rigor se refiere a nuestra capacidad de preservar en el futuro el nivel actual del bienestar social. Pero ¿cómo estimar la sustentabilidad del bienestar una vez obtenida la evaluación de éste?
El Banco Mundial propone definir el ahorro neto ajustado (ANA) que designa la evolución en el tiempo de un stock de capital ampliado. Según los economistas, el bienestar futuro dependerá de este stock que corresponde a la disponibilidad de un conjunto de diversos factores de producción, tales como los recursos naturales, el capital material y el capital humano.
Por otra parte, actualmente, la importancia de la protección del medio ambiente comienza a ser reconocida y las medidas estadísticas deben considerarlo. En ciertos países con fuerte actividad minera, la apertura de una nueva mina se traducirá en un fuerte aumento de PIB, olvidando considerar la degradación del medio ambiente y la disminución de los recursos naturales.

La Comisión Stiglitz lanzó proposiciones interesantes pero a menudo ilusorias debido a los problemas de valorización y a la no simultaneidad de la información recogida. La construcción de nuevos indicadores como el ANA o las extensiones y revisiones del PIB están todavía en etapa de investigación. Por el momento, los economistas tratan al menos de recolectar las informaciones que necesitarían.
Chloé Geiss (
www.lepetitjournal.com/ Santiago) miércoles 19 de mayo

*Escuela de Economía de París: polo de investigación y de enseñanza superior: tiene por vocación formar economistas y contribuir a la investigación económica francesa.

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