Sebastián Norero sueña con un Chile más verde. Según él, queda mucho por hacer, pero las ideas están ahí. Especialista en la clasificación y recuperación del papel, su sociedad Recicamp, se interesa de cerca en el E-waste, o "desecho electrónico". A través de una mini conferencia ofrecida en la Cámara de Comercio Franco Chilena, buscó sensibilizar a una platea de empresarios con este nicho de mercado futuro.
Es la pesadilla de todos los países, ya que además de ser el desecho más contaminante es el más difícil de eliminar, el desecho electrónico se apronta a ser en volumen el más importante en el mundo (de 20 a 50 millones de toneladas por año según la ONU). Esta categoría reagrupa a todos los aparatos eléctricos que llegan al fin de sus días, que contienen en su mayoría elementos altamente contaminantes. Nos referimos al gas de los refrigeradores, al plomo de las viejas pantallas de televisión, a los metales tóxicos de los circuitos impresos….
El almacenamiento y desmantelado de las piezas de nuestros viejos aparatos domésticos cuesta muy caro al Estado, es por eso que muchos países envían sus desechos electrónicos a países en desarrollo que recuperan manualmente los elementos preciosos y luego almacenan el resto del material en peligrosos vertederos al aire libre.
Un nicho de mercado futuro
Mientras que en Europa las leyes sobre el reciclaje son muy estrictas (ver más abajo el impuesto medio ambiental francés), en Chile no existe, según Sebastián Norero, ninguna ley que rija la gestión de los desechos. El único país en América Latina que tiene una ley marco es Costa Rica. Chile no tiene ejemplo de legislación para seguir, la clasificación de los desechos se hace manualmente y las empresas no están equipadas para el tratamiento de E-waste.
Así, las empresas que a nivel mundial siguen una política de protección del medio ambiente, no pueden ponerla en práctica en Chile. Es el caso de Xerox que tiene una verdadera cultura medio ambiental, explica Sebastián Norero. Sólo utiliza productos reciclables y al vender propone a sus clientes rebajas de tarifas si traen sus productos antiguos (impresoras rotas, cartuchos de tinta vacíos…). Sin embargo, al no existir una fábrica de reciclaje de los productos electrónicos en Chile, recuperan sus productos usados, pero se contentan con acumularlos en grandes depósitos.
Cambiar las mentalidades
Sebastián Norero pretende crear una empresa de reciclaje completamente automatizada. "Este avance permitiría disminuir los costos del tratamiento de desechos electrónicos (el reciclaje de la tonelada de desechos cuesta en promedio 400.000 pesos, es decir 563 euros) y hacernos cargo más rápidamente". Su empresa posee los locales y la experiencia en el campo de la clasificación, pero necesita un socio dispuesto a equipar su fábrica con máquinas para el e-waste. He aquí una idea para quien busque … reciclarse.
Elodie QUEFFELEC (www.lepetitjournal.com - Santiago)
Segun la ley nº 19.518, las empresas que tributan en Chile tienen derecho a reducir de sus impuestos hasta el 1% del total de las remuneraciones imponibles anuales de sus trabajadores, invirtiendo en capacitación. El OTIC Franco Chileno los apoya en la gestión óptima de este derecho.