¨Bucéfalo era el caballo de Alejandro el Grande, fiel corcel que lo acompañó en toda su Odisea. Es también el nombre de un trotamundos de 2 caballos que no contento con atravesar Eurasia en el 2003, recomienza su recorrido con Tristan y Quentin a bordo, en una Vuelta al Mundo sembrada de aventuras y tropiezos. Chile debía ser una etapa corta, pero su montura, atrapada en Asia hasta el mes próximo los ha forzado a prolongar su estadía chilena a pie.
Muchas aventuras nacen entorno a una idea loca. Esta se inicia en el año 2003 cuando Tristán de 15 años, apasionado de los viajes y de la mecánica, cae en la página 325 del libro * de dos trotamundos, Edouard Cortés, Periodista reportero de imágenes y miembro de la Guía europea del raid y Jean-Baptitste Flichy, antiguo cazador alpino y coordinador de logística, que en 6 meses, unieron París a Saigón en Dedeuch:
« Si abres un atlas y por azar caes al final de Asia, debes saber que no lejos de Saigon se encuentra un 2CV que un día habrá que traer de regreso a Francia. En una caja nuristaní, recuerdo de Afganistán, conservamos las llaves de BUCÉFALO. ¡Pertenecen a quien quiera recuperarla!".
Muchos lectores quisieron asumir este desafío, pero fue Tristán quien lo consiguió, 4 años más tarde yendo a buscar las famosas llaves donde Edouard. Casi enseguida partió a Saigón donde emocionado encontró al fiel Bucéfalo en un arrozal perdido entre Vietnam y Camboya.
El 28 de noviembre de 2009, después de otros 2 años de preparaciones, reparaciones, recolección de fondos y habiendo transmitido su virus de la aventura a su amigo Quentin, carpintero con manos mágicas (su blog da testimonio de ello), nuestros dos viajeros finalmente se dirigen hacia su montura para iniciar el día de Navidad una vuelta al mundo diferente a las demás.
Hacia el infinito y más allá
Salen rumbo a Singapur, luego a Yakarta, descubren la magia de Indonesia, atraviesan Australia y aterrizan finalmente en nuestras tierras chilenas el 5 de mayo pasado, donde les espera una gran sorpresa: su fiel Bucéfalo, que debía unírseles por mar, accidentalmente fue desembarcado en Corea y sólo podrán recuperarlo el 14 de junio (si ninguna tempestad retrasa su llegada). El golpe es duro, deberán permanecer en Chile más de un mes y su presupuesto, ajustado, que no tenía previsto una parada tan larga no les permitirá visitar el país mientras esperan. Pero no es problema, nuestros dos exploradores, filósofos, le ponen al mal tiempo buena cara, convencidos de que este contratiempo se transformará tarde o temprano en una oportunidad. Quizás no están equivocados, ya que gracias al Petitjournal.com encontraron provisoriamente alojamiento, comida y pequeños trabajos en un hotel cerca de Valparaíso. Una suerte, en todo caso, conocer de más cerca este país tan particular, luego será el tiempo de reiniciar el camino hacia el norte de Chile, el resto de América Latina, América Central y Estados Unidos, antes de llevar a Bucéfalo en su último viaje de regreso a Francia, ahí donde todo comenzó.
Elodie QUEFFELEC
Segun la ley nº 19.518, las empresas que tributan en Chile tienen derecho a reducir de sus impuestos hasta el 1% del total de las remuneraciones imponibles anuales de sus trabajadores, invirtiendo en capacitación. El OTIC Franco Chileno los apoya en la gestión óptima de este derecho.